Consolidación e imprimación

Consolidantes e imprimaciones

Durante la rehabilitación se pueden producir infinidad de situaciones en las que necesitaremos recurrir a los consolidantes:


  • Enfoscados de cemento degradado.
  • Estado “harinoso” de la capa superficial del soporte.
  • Exceso de absorción.
  • Superficies no absorbentes.
  • Irregularidad de absorciones.
  • Partes recubiertas por pinturas y otras no.
  • Próxima aplicación de un revestimientos que va a soportar cargas.


En todos estos casos es necesario dotar a la superficie de la fachada de las siguientes propiedades:

  • Resistencia homogénea.
  • Buena adherencia a las capas anteriores o a la capa base.
  • Que el material aplicado no rompa la cadena de transpirabilidad.
  • Nivel de absorción del soporte adecuado y homogéneo.
  • Máxima resistencia al arranque una vez aplicado el revestimiento.


Tipos de consolidantes



A. Siguiendo a la naturaleza de sus componentes, podemos diferenciar dos categorías de consolidantes:

  • Los consolidantes inorgánicos, que provocan una reacción química al ser aplicados y depositan en el sustrato diferentes materias que lo cohesionan: consolidantes silícicos, hidróxidos alcalinos y alcoxisilanos.
  • Los consolidantes orgánicos, compuestos por resinas (acrílicas, vinílicas, alquídicas, poliuretanos, siloxánicas) y por solventes (agua y derivados de hidrocarburos o “disolventes”). Podemos encontrar una gran variedad de productos consolidantes. Cada imprimación o consolidante, en función de su composición, ofrece idoneidad y prestaciones para una situación específica. Ahora bien, el éxito del tratamiento no dependerá solamente del material seleccionado sino también del modo de aplicación del mismo, así como de las características y del estado real del soporte a tratar.


B. Según el tipo de solvente distinguimos dos grandes grupos de consolidantes: los consolidantes al disolvente y consolidantes al agua.

  • Consolidantes al disolventeAportan, sobre todo, alto grado de penetración sobre superficies porosas y capacidad de aislamiento sobre soportes en los que no conviene la presencia de agua durante el tratamiento.Los consolidantes en base a disolventes crean además un límite progresivo dentro del soporte, pasando gradualmente de una zona muy rica a una zona donde el producto está prácticamente ausente. Así, se impide un cambio brusco en las características de la zona aplicada que podría provocar desprendimientos de la capa tratada.
  • Consolidantes al agua Están, en su mayoría, compuestos de resinas acrílicas con diferentes aditivos y tratamientos, por lo que se usan en trabajos que no requieren mucha penetración en el soporte, tales como crear adherencia antes del revestimiento final sobre morteros ya consolidados, regularizar absorciones, etc. Su ventaja reside en la capacidad de ser aplicados sobre todo tipo de pinturas, morteros y enfoscados, y por supuesto, en su composición más respetuosa con el medio ambiente. También convierten los soportes en más trabajables y propician un menor consumo de productos de acabado. Su principal desventaja frente a las imprimaciones al disolvente es el menor índice de transpirabilidad y la limitada capacidad de penetración.